23 julio 2006

Plenitud

Si no has amado desde el corazón y el alma juntos...

Si no has abrazado intensamente, devocionalmente a alguien...

Si no has llamado a un ser que sabes que esta solo...

Si no diste una alegría a un niño, cualquiera sea...

Si no sentiste intensamente la presencia del cielo y el aire...

Si no te diste cuenta de que vivir es magia y depende de uno...

Si no miraste amanecer o atardecer...

Si no nombraste a Dios para alguna cosa, no como reclamo sino como

bendición...

Si no has tenido un recuerdo por y para los seres amados...

Si no has pensado en lo maravilloso de ser comprensivo...

Si no has comprendido ni las lagrimas ni las risas de otro...

Si no entendiste -al fin- que lo que pienses del otro, es lo que esta

primero dentro tuyo...

NO HA SIDO UN DIA EN PLENITUD

20 julio 2006

Agradecer la amistad

Ahora también es el momento de tener un recuerdo agradecido. Son

muchos quienes a lo largo de un año hayan dejado su huella en ti.

Experiencias sobre las que puedes recordar nombres. Quizá algunos te

hayan lanzado a una aventura para sacar algo de ti y despertar tu “yo

dormido”, conseguir aquello que te parecía imposible, cambiar, crecer y

madurar. Descubrir en ti las huellas de “otros amigos” encontrados a lo

largo del camino, todo esto es motivo de alegría y gratitud. Es motivo de

gratitud el que hayas podido experimentar, creer en la vida y en tu

capacidad de encuentro, creer que alguien haya podido ayudarte a

descubrir lo mejor que existe dentro de ti.

Agradece a:

Aquellos que desde su manera de ser, te ayudaron a ser más humano,

más sencillo, más sensible a las cosas de la vida.

Aquel que inesperado y oportuno supo escucharte comprensivo.

Aquellos con quienes compartiste tus ratos de juego.

Aquel que te ayuda a develar tu riqueza interior.

Aquel que con su gran bondad te hizo ser sencillo.

Aquel que descubriste un día y “se quedó en ti”.

Aquel que corrigiéndote con cariño te hizo caminar.

Aquel que con su vida incansable te animó a luchar.

Aquel que sin cansancio siempre esperó lo mejor de ti.

Aquel que te exigía siempre haciéndote crecer en la grandeza.

Aquel que te hace sentir importante cuando necesita de ti.

Aquel que estando lejos lo sentiste cerca.

Aquel que con su desacuerdo te hace descubrir tu verdad.

Aquel que sabes que te quiere y siempre te espera.

Aquel que siempre te anima a ver lo positivo.

Aquel que te quiere como eres animándote a crecer.

Aquel que con su necesidad de ti hizo que te sintieras “único”.

Aquellos que con su experiencia interior te ayudaron a creer en los demás y quizás a conocer a Dios.

“El profeta le dijo al joven:

Que lo mejor de ti sea para tu amigo

Puesto que él conoce tu bajamar

deja que también sepa tu pleamar.

Y no lo busques para matar las horas

sino para vivir las horas.

Porque su papel es llenar tus necesidades,

pero no tu vacío.

Y que en la dulzura de la amistad

haya risas y placeres compartidos.

Porque en el rocío de las pequeñeces

el corazón encuentra su mañana y se refresca”.

Poema de Kalil Gibran.

09 julio 2006

Calidad Humana

Muy poca gente habla de calidad humana. En esta época todos hablan de

calidad de productos, de calidad de procesos, calidad de servicios,

calidad de sistemas ...

Muy poca gente habla de calidad humana, calidad de vida... Sin ella,

todo lo demás es apariencia sin fundamento.Hablar de calidad humana

es cuidar nuestros vínculos con los demás. Necesitamos rehacer nuestros

vínculos humanos.

De nada sirve trabajar de sol a sol en un lugar donde no tenemos amigos

y llegar cansados a un hogar en el que nadie se interesa en saber cómo

nos fue.

¿Para qué trabajar tanto si nos sentimos solos?Es triste leer un libro y no

tener alguien con quien comentarlo; es doloroso sentirse preocupado y

no contar con una persona a quién abrirle el corazón.

De nada vale estar al frente de una cancha de tenis, de fútbol o frente a

un juego de salón; si no tenemos con quién jugar, ni con quien disfrutar

ese momento.

¿Para qué tener lo que no se puede compartir?

Ni las cosas, ni el dinero poseen valor intrínseco. El valor de lo material

está en su aplicación, en el servicio a alguien más o la convivencia con

alguien más.

La belleza de tener, está en compartir. La magia de luchar por una

prosperidad económica, estriba ni más ni menos, en poder ver sonreír a

alguien a quien le damos el privilegio de disfrutar lo que ganamos. Eso

es parte de la naturaleza humana: dar, convivir, amar, servir ...

Ayudar ...

En muchas ocasiones estamos asustados, asustados de lo que tal vez no

podemos hacer; asustados de lo que pensará la gente.

Permitimos que nuestros miedos se interpongan en nuestros sueños.

Decimos no, cuando queremos decir sí. Murmuramos, cuando queremos

gritar, después ... Después gritamos a quien no teníamos que hacerlo:

¿por qué?...Después de todo, cruzamos por esta vida una sola vez; no hay

tiempo para tener miedo. Así que intenta... intenta aquello que no has

hecho, arriésgate, participa en el maratón, escribe aquella carta,

enfréntate como ganador a las cosas cotidianas. El tiempo no regresa.

No tienes nada que perder, y todo...

¡¡Todo que ganar !!

04 julio 2006

El Anillo

El anillo.


Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte:

"Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles.

Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de

desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para

siempre.

Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo".

Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes

tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en

momentos de desesperación total...

Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.

El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre.

La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera

de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó.

Y éste le dijo:

"No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje".

"Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me

encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio.

Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje (el anciano lo escribió en un

diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey). Pero no lo leas -le dijo- mantenlo escondido en el

anillo".Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado, cuando no encuentres salida a la

situación...

Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió el reino. Estaba huyendo

en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían.

Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa,

no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle; caer por él sería el fin.

Y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los

caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...

De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje

tremendamente valioso: Simplemente decía "ESTO TAMBIÉN PASARÁ".

Mientras leía "esto también pasará" sintió que se cernía sobre él un gran silencio.

Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque, o debían haberse

equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos.

El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido.

Aquellas palabras habían resultado milagrosas. Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo,

reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino.

Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música,

bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.

El anciano estaba a su lado en la carroza y le dijo: "Este momento también es adecuado: vuelve a

mirar el mensaje".

-"¿Qué quieres decir? "-preguntó el rey-. "Ahora estoy victorioso, la vida me sonríe

-Escucha -dijo el anciano-: este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas; también es

para situaciones placenteras.

No es sólo para cuando estás derrotado; también es para cuando te sientes victorioso. No es

para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero.

El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará", y nuevamente

sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba,

pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se

había iluminado.

Entonces el anciano le dijo:

"RECUERDA QUE TODO PASA..."

03 julio 2006

De El Profeta, de Jalil Gibran (1923)

De "El profeta", de Jalil Gibran
Y un hombre dijo: háblanos del autoconocimiento.
Y él contestó, diciendo:
Vuestros corazones conocen en silencio los secretos
de los días y las noches.
Pero vuestros oídos ansían el sonido
del conocimiento de vuestros corazones.
Conoceréis con palabras aquello que siempre habéis conocido en vuestro pensamiento.
Tocaréis con vuestros dedos
el cuerpo desnudo de vuestros sueños.
Y está bien que lo hagáis.
La fuente oculta de vuestra alma
tiene que brotar y correr
murmurante hacia el mar;
y el tesoro de vuestras profundidades infinitas
será revelado ante vuestros ojos.
Pero que no haya balanzas donde pesar
vuestro desconocido tesoro;
Y no busquéis las profundidades de vuestro conocimiento con el bastón o el sonido.
Pues el sí mismo es un mar ilimitado e inconmensurable.

No digáis «He encontrado la verdad», sino más bien,
«He encontrado una verdad».
No digáis «He encontrado el camino del alma».
Decid más bien «He encontrado el alma caminando
por mi camino».
Pues el alma camina por todos los caminos.
El alma no sigue una línea,
ni crece como un junco.
El alma se despliega a sí misma,
como un loto de innumerables pétalos.

Dejar libre

Dejar Libre
Dejar libre no significa que deje de ocuparme,
quiere decir que no puedo hacerlo por otro.
Dejar libre no es desentenderme, sino darme
cuenta de que yo no controlo a otro.
Dejar libre no es capacitar, sino permitir
que otro aprenda con las consecuencias naturales.
Dejar libre es admitir la impotencia que
significa, que el resultado no estè en mis manos.
Dejar libre es no tratar de cambiar o culpar
a otro, pues solo puedo cambiarme a mì mismo.
Dejar libre es no cuidar de, sino preocuparme por.
Dejar libre es no juzgar, sino permitir que otro
sea un ser humano.
Dejar libre es no estar en el medio arreglando todo
los resultados, sino permitir que los otros influyan
en sus propios resultados.
Dejar libre es no ser protector, es permitir
que otro enfrente la realidad.
Dejar libre no es negar, sino aceptar.
Dejar libre es no sermonear, reprender o discutir,
sino buscar mis propias faltas y corregirlas.
Dejar libre es no ajustar todo a mis deseos,
sino buscar mis propias faltas y corregirlas.
Dejar libre es no ajustar todo a mis deseos,
sino tomar cada dìa como viene y
atesorar el momento.
Dejar libre es no criticar y regular a cualquiera,
sino tratar de convertirme en lo que sueño
que puedo ser
Dejar libre es no lamentar el pasado sino crecer y vivir
Por el futuro.
Dejar libre es temer menos y amar mas.

02 julio 2006

Una verdadera historia de amor-

Él había fallecido hace un año y se acercaba una fecha importante, el día de San Valentín.

Todos los años él le enviaba un ramo de rosas a su esposa con una tarjeta que decía: "Te amo

más que el año pasado, mi amor crecerá más cada año".

Este sería el primer año en que Rosa no las recibiría, extrañándolas estaba cuando llamaron a su

puerta y para su sorpresa, al abrir estaba un ramo de rosas frente a ella con una tarjeta que

decía: "Te Amo".

Por supuesto se molestó pensando que había sido una broma de mal gusto.

Llamó a la florería para reclamar el hecho.

Amablemente el dueño le dijo saber del fallecimiento de su esposo un año atrás y le preguntó si

había leído el contenido de la tarjeta; le explicó que esas rosas las había pagado su esposo por

adelantado, así como todas la demás para todos los años por el resto de su vida.

Al colgar el teléfono, a Rosa se le llenaron sus ojos de lágrimas y al abrir la tarjeta vio que estaba

escrita por su esposo y decía: "Hola mi amor, sé que ha sido un año difícil para ti, espero te

puedas reponer pronto, pero quería decirte, que te amaré por el resto de los tiempos y que

volveremos a estar juntos otra vez. Se te enviaran rosas todos los años, el día que no contesten a

la puerta harán cinco intentos en el día, y si aún no contestas, estarán seguros de llevarlas a

donde tú estés que será junto a mí, te ama tu esposo" Este hecho nos hace reflexionar y ver que

cuando se ama a alguien no importa donde estés, todo es posible.

Esto sucedió en Monterrey, Nuevo León, México.

01 julio 2006

 

Name:Stella Maris
Location:Buenos Aires, cdad autónoma de bs.as., Argentina

Lic. en psicología. Master reiki-master en meditación- Fundadora del centro de metafísica y sanación"Sacre coeur"- unido a los 7 centros de sanadores y meditadores mundiales

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